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07 Septiembre 2009
Monterrey tuvo la suficiente certeza y capacidad para endilgarle a los Gallos Blancos su quinta derrota de la temporada en el estadio La Corregidora. Fue un 1-3 que caló en el alma de los queretanos, que tiene ratos lucidos de futbol, pero que no logran capitalizar en los momentos importantes. Eso, en una pelea por la permanencia, cuesta muy caro.
El factor Carlos Reinoso y los bajos precios de los boletos hicieron despertar a los jugadores y afición, mostrando un lleno espectacular en las zonas generales del estadio La Corregidora. Lo que sucedía en la cancha contagiaba de lleno a la tribuna. A pesar de la derrota, jugando de esta forma tarde o temprano tendrá que llegar el primer triunfo.
Primer tiempo de ida y venida. Querétaro comenzó con una incursión de Romo que apenas alcanzó a tapar la zaga rayada. Monterrey respondió con un disparo de Juan Medina que tapó de buena forma Bossio cuando los visitantes ya cantaban el primer tanto.
El equipo queretano mejoró enormidades respecto a jornadas anteriores. Estaba mucho mejor acomodado y la inyección de ánimo que proveyó Reinoso hizo que algunos jugadores elevaran considerablemente su nivel de juego. Luchaban, anticipaban, atacaban con orden, ponían ese toque de garra que no tenían en la anterior etapa.






